Conviene postergar un masaje si tenés fiebre, infección, una lesión aguda, una herida en la zona o síntomas que todavía no fueron evaluados. Otras condiciones no siempre lo prohíben, pero requieren consulta médica y una adaptación cuidadosa.
Situaciones en las que es mejor postergar
- Fiebre o enfermedad infecciosa activa.
- Heridas abiertas, quemaduras o infección de piel en la zona.
- Fractura, esguince o desgarro reciente sin evaluación.
- Dolor súbito e intenso, pérdida de fuerza o sensibilidad.
- Sospecha de trombosis: hinchazón unilateral, calor, dolor o enrojecimiento.
Aplicar presión sobre estos cuadros puede agravar el problema o demorar un diagnóstico.
Condiciones que requieren consulta y adaptación
Anticoagulantes o trastornos de sangrado
Puede existir mayor riesgo de hematomas o sangrado. La presión profunda no debería indicarse sin conocer la recomendación médica.
Osteoporosis, fragilidad o antecedentes de fractura
Se necesita una técnica suave y evitar fuerzas que puedan dañar huesos vulnerables.
Cáncer, cirugía reciente o dispositivos médicos
El masaje puede formar parte del cuidado complementario en algunos contextos, pero debe coordinarse con el equipo tratante y evitar incisiones, puertos u otras zonas sensibles.
Embarazo
Muchas personas reciben masajes durante el embarazo, pero posición, presión y zonas deben adaptarse. Ante un embarazo de riesgo o síntomas, se requiere autorización profesional.
Diabetes o alteración de sensibilidad
Si no percibís bien presión o temperatura, aumenta el riesgo de lesión, especialmente con piedras calientes.
Qué dice la evidencia sobre seguridad
El NCCIH considera bajo el riesgo general cuando el masaje es realizado por personal capacitado, pero registra efectos graves poco frecuentes como lesiones nerviosas, fracturas o complicaciones relacionadas con coágulos. Algunos casos involucraron masajes vigorosos o personas con mayor riesgo.
Mayo Clinic recomienda informar cirugías, heridas, osteoporosis, trastornos de sangrado, infecciones, medicación y dispositivos antes de la sesión.
Señales de un profesional responsable
- Pregunta por antecedentes y síntomas actuales.
- Explica límites y no promete curas.
- Adapta presión, posición y zonas.
- Deriva cuando una situación excede su alcance.
- Respeta el consentimiento en cada momento.
Qué información llevar a la consulta
Anotá diagnósticos relevantes, cirugías recientes, medicación, alergias, zonas con dolor y desde cuándo comenzaron los síntomas. Si tu médico autorizó el masaje con condiciones específicas, compartilas claramente.
Para una reserva informada, revisá también cómo elegir un masajista profesional.
Preguntas frecuentes
¿Se puede recibir masaje durante el embarazo?
En muchos casos sí, con posición y presión adaptadas. Si existe embarazo de riesgo o síntomas, consultá al equipo de salud antes de reservar.
¿Puedo hacerme masajes si tomo anticoagulantes?
Necesitás orientación médica porque puede aumentar el riesgo de hematomas o sangrado, especialmente con presión profunda.
¿Qué pasa si tengo fiebre?
Conviene postergar la sesión. La fiebre puede indicar una enfermedad aguda y el masaje no debe usarse para intentar tratarla.




